Reiki-Logo
Durante una sesión el cliente se deja mimar y hace poca cosa más. Es recomendable no hablar y quedarse totalmente relajado o relajada. Esto no significa que hablar esté prohibido, se le pueden hacer preguntas al terapeuta si algo causa inquietud y se le debe explicar si se siente alguna sensación incómoda (dolores, emociones...) pues el terapeuta debe conocerlos y tratarlos adecuadamente. Lo habitual es que el cliente se tumbe y se olvide de todo mientras dura el tratamiento. A veces una persona puede dormirse si está cansada.


La sesión

La persona que recibe la sesión se descalza y se tumba, con la ropa en la camilla. A partir de aquí ya no tiene nada que hacer. Antes ha hablado de la problemática que le ha llevado a pedir la sesión con el terapeuta para que este sepa como tratar-lo.

A partir de aquí el practicante se prepara, traza en el aire y con las manos los símbolos que necesita y empieza a poner las manos sobre el paciente (apenas rozando o sin tocar) en diversas posiciones. Durante la sesión seguramente el terapeuta trazará más símbolos y hará por encima del cuerpo del paciente movimientos para movilizar la energía adecuadamente. Las posiciones sirven para repartir la energía por todo el cuerpo y se concentran allá donde se localice la dolencia. Finalmente el terapeuta finaliza la sesión y avisa suavemente al paciente.


PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE REIKI O CURSOS DE REIKI VISITA

www.reikibarcelona.info