Las flores del Dr Bach

¿Qué son las Flores de Bach?Eduard Bach color

Las Flores de Bach son el resultado del trabajo de investigación del Dr. Edward Bach, médico bacteriólogo y homeópata inglés, realizado entre los años 20 y 30 del siglo pasado.

Reúnen un total de 38 esencias extraídas de flores silvestres, para uso terapéutico.

Están reconocidas por la Organización Mundial de la Salud debido a su inocuidad y ausencia de efectos perjudiciales para la salud, formando parte de las terapias energéticas y vibracionales

 

¿Para qué sirven las Flores de Bach?

Sirven para equilibrar estados emocionales y mentales, aspectos de la personalidad como la timidez, inseguridad, miedos, intolerancias, impaciencia, baja estima, traumas, etc., situaciones puntuales que afecten el equilibrio normal del individuo, como roturas sentimentales, enfermedades, cambios, pérdidas, etc.

También se utilizan para uso tópico en cremas y lociones, en cosmética y distintas patologías como quemaduras, contracturas, dolores crónicos, cíclicos o puntuales, etc.

Actúan sobre todos los seres vivos,  por lo que se pueden utilizar en animales y plantas con resultados excelentes.

Existe una experiencia de muchos años de uso, así como una gran cantidad de publicaciones con casos reales de distinta índole tratados con éxito.

¿Hay que estar enfermo para tomar las flores?

Mucha gente acude a la consulta desde diversas perspectivas y expectativas, para cambios de conducta y mejora en la calidad de vida, crecimiento personal etc., aunque en la mayoría de los casos lo hacen cuando han fracasado en otros tratamientos.

No hay que esperar a estar enfermo para recurrir a las flores.

Las flores siempre tienen algo que aportarnos.

botella¿Cómo se conservan las Flores?

Los preparados que podemos conseguir en las farmacias contienen coñac prácticamente al 100% como base para la conservación del producto, pero los que se adquieren en la consulta de los terapeutas la proporción normalmente es del 10%.

Para las tomas se pueden administrar cuatro gotas directamente bajo la lengua o bien disolverlas en medio vaso de agua o zumo y tomarlo a sorbos, por lo que la proporción de alcohol es nula y no es obstáculo para administrarlo a enfermos hepáticos o que tomen psicofármacos.

No obstante hay otros modos de conservación del preparado como la glicerina vegetal o vinagre biológico de sidra. Si lo preferimos así podemos indicarlo al terapeuta para que nos prepare la disolución de este modo.