Once motivos para tomar flores de Bach

1.  Carencia de contraindicaciones. Las flores de Bach pueden ser utilizadas tanto por bebés como ancianos, mujeres embarazadas, y enfermos de todo tipo. También pueden tratar animales y plantas.

2.  Carencia de efectos adversos o secundarios. Contrariamente a lo que a veces se ha dicho, casi nunca agudizan inicialmente los síntomas, ni puede hablarse de crisis curativas, ya que la Medicina Floral no tiene nada en común ni con la alopatía ni con la homeopatía. A veces, lo que ocurre es que las flores hacen contactar con un determinado patrón, por lo que el paciente, al centrar su atención en el tema, puede tener la impresión de que sus síntomas se agravan. En ningún caso la toma de flores induce secundarismos o efectos adversos. En algunas ocasiones se producen movilizaciones energéticas que implican un cierto grado de incomodidad, la cual viene dada por un reordenamiento de contenidos emocionales, mentales o físicos, así como por la resistencia al cambio de la personalidad. Esto no puede ser considerado un efecto adverso o secundario. Como se ha visto, las flores de Bach operan en todos los campos vibracionales de los seres vivientes. No se valen de principios farmacocinéticos ni manipulaciones de laboratorio, por lo que no comparten los riesgos de los medicamentos alopáticos ni homeopáticos.

tomar-gotas

3.  Compatibilidad con cualquier tratamiento. Al actuar a niveles más sutiles que la homeopatía y alopatía, la Terapia Floral no se ve afectada por ellas. No es cierto que los medicamentos alopáticos (ni siquiera los psicofármacos) disminuyan el efecto de las esencias.

4. Accesibilidad. Cualquier persona medianamente sensible puede no sólo autodiagnosticarse sino fabricar, si sabe distinguir bien las flores, sus propios remedios. No hay aquí complejos procesos de laboratorio. El laboratorio, en este caso, es la propia naturaleza. Para aprender el sistema no hacen falta años de estudio.

5.  Bajo coste. Lo más caro de un tratamiento floral es el precio del frasco gotero. Resulta incalculable la cantidad de dinero que podría ahorrarse la Seguridad Social si aplicara el sistema floral.

6.  Seguridad. Existe una amplia experiencia (60 años) en su utilización, además de una gran documentación sobre el tema, lo que convierte las flores de Bach, en un sistema sólido y fiable.

7.  Acción a nivel energético sutil: Como ya se indicó, las flores actúan a nivel energético profundo (de forma vibracional), llegando a partir de aquí también a las estructuras físicas.

8.  Actuación en la causa real de la enfermedad. Las esencias poseen la potencia suficiente y la información adecuada para actuar a los niveles causales de la enfermedad, independientemente de la intención o formación del terapeuta, lo que transforma la Terapia Floral en un sistema prácticamente único en su género. Las flores modifican lo que haya que modificar.

9. Acción en todos los planos posibles. Los remedios actúan en todos los planos de quien los toma. Por ello actúan en transtornos de todo tipo, ya sean físicos, emocionales, mentales o espirituales. La terapia floral puede considerarse por tanto un tratamiento holístico, que contempla a la persona como un todo integrado e interdependiente.

10.  Polarizadas a nivel evolutivo. Las esencias florales, fueron elegidas y preparadas para la evolución integral del ser humano, por lo que independientemente de lo que estemos tratando, y cualquiera que sea la motivación de quien las toma, las flores actúan repermeabili- zando la conexión Ser Superior/Personalidad. Esto tiene una serie de repercusiones beneficiosas para quien las toma, no sólo en el aspecto mental, físico y emocional, sino también en el espiritual.

11.  Selectividad de actuación. Sólo actúan a nivel de la disarmonía, ya que cada esencia tiene un patrón vibracional diferente, con una frecuencia que coincide con el patrón negativo a corregir. De este modo, si damos una flor equivocada, simplemente no actúa, con lo que se anula toda posibilidad de perjudicar al paciente.