TERAPIAS MANUALES
Desde tiempos inmemoriales el hombre siempre se ha valido de los elementos que le ofrecía la naturaleza para mitigar sus dolencias. Existen, a propósito de esto, incontables registros históricos y datos arqueológicos que dan cuenta de práctica de técnicas curativas en las que solo se utilizaba las manos. Desde escritos milenarios en los que se explican detalladamente los procedimientos manuales para aliviar dolores, aplicación de agujas de acupuntura, disolución de tinturas vegetales curativas hasta los días de hoy, en los que se busca un alivio a las tensiones de la vida moderna, siempre estuvieron presentes las terapias manuales.
Existe un sinnúmero de técnicas que como resulta obvio cada cual lleva un nombre distinto según el criterio del primero que la diseño. Algunas de ellas cuentan con un gran consenso dentro de los terapeutas manuales y otras poco a poco caen en el agujero negro de las técnicas sin fundamento. Resulta tentador pensar que cuantas más técnicas manejamos en mejores terapeutas nos convertimos o al menos obtenemos un mayor número de diplomas y con ello un presunto prestigio. Sin embargo como en muchos casos no es la cantidad lo que cualifica a un terapeuta manual. Casi constantemente las terapias manuales se ven desprestigiada por profesionales no formados adecuadamente. La eficacia de la mayoría de las terapias manuales depende en gran medida de la competencia de los profesionales, incluidos sus conocimientos técnicos y experiencia.

